El sol hacia llamas doradas de sus ojos, y su sombra inquieta jugaba a transformarse. Las montañas brillaban frente a él, el agua cantaba en sus odios, se sentía tan pequeño frente a la inmensidad dulce de la naturaleza.
Le regalo una sonrisa al cielo, celeste, impoluto, y el aire le devolvió unas cosquillas en las orejas.
El frío se hacia tan cálido de cara al sol, mezclando diversas sensaciones, limpiando cada uno de sus poros, recorriendolo desde los pulmones.
Bailo la tarde con el silencio, mirándose a los ojos, moviéndose lentamente, haciéndose temblar, hasta que creció la luna en la montaña, curiosa luna.
Soltó el silencio, y le quebró el corazón con las palabras más dulces, le canto colores a la luna, le sonrió, hizo música con sus ideas, le regalo toda su energía.
Y la Luna sonrió estrellas fugaces, haciéndose una escalera. Dejo los pies rozando el húmedo pasto, convirtiéndose en una mujer plateada, dejando su estela en la tierra y su aroma a universo en el aire.
Lo rodeo con los brazos, iluminandolo, elevándolo… se besaron, y de sus besos nacieron las luciérnagas, destinadas a iluminar siempre los besos de los amantes.
¿Dónde esta Luciano Arruga? APARICIÓN CON VIDA YA!